martes, 7 de febrero de 2023

Broquel con "pincho"

 

En este caso quería hacer una reproducción funcional de un broquel con "spike": pincho, punta, espiga, pica, ... (en castellano lo referiré como pincho pues es la acepción más exacta que he encontrado en la RAE: 2. m. Aguijón o punta aguda de hierro u otra materia.) es decir, un elemento prominente suficientemente agudo y estrecho, situado en el centro del broquel, y con una longitud en consonancia con los vestigios históricos.

El objetivo era probarlo en clase y en los asaltos para poder conocer que ventajas y desventajas aporta este tipo de elemento. De las que pudimos identificar tres:

- Causar herida: Es evidente, pero destacar que no es necesaria una gran longitud, con uno como este de 4,5 cm es suficiente para perforar un pulmón o causar lesiones graves en la cabeza, además, por su posición centrada es una extensión del puño con la que podemos ejercer mucha fuerza.

- Mejorar los planos de defensa: Este fue un efecto inesperado, en varias ocasiones sentí como la punta detenía alguna cuchillada en el cierre de líneas, concretamente en la posición de Halpschilt (medio escudo) librando de algún corte en el codo.

- Control sobre las armas contrarias: Este es el punto que ha priori más me interesaba. Si bien la Targa y el tipo "Talhoffer" permiten un buen control sobre el filo contrario en las agregaciones en las que trabajamos con el canto del broquel, esta tipología con pincho nos aporta un punto de sujeción sobre las armas contrarias cuando trabajamos precisamente en el plano perpendicular al contorno. Casos concretos son en el Stichslach ("golpe" de escudo, I.33), en la oposición de escudos y en los levantamientos de armas que refiere André Lignitzer.

Sin lugar a dudas supone un plus respecto a otros broqueles, en cierta manera una "ventaja de armas". Lo cual no es casual, Herbert Schmidt en su libro The Medieval and Renaissance Buckler recoge un edicto de 1557 de la Reina Mary de Inglaterra en el que se regula el uso y tipo de armas civiles y se especifican prohibiciones, entre ellas están que los broqueles no podrán tener más de un pincho, que este no puede ser afilado, ni más largo de dos pulgadas.

En lo que respecta a nuestra práctica de HEMA no lo veo recomendable por el poder lesivo que supone, salvo que habláramos de un vástago terminado en una esfera no menor de 10 mm de diámetro. Y aún así, estas ventajas referidas de control, son realmente sutiles.

Respecto a la parte constructiva además no es sencillo dotar de solidez el anclaje de la punta para que soporte cuchilladas del oponente, de hecho, al final de la sesión en la sala se aflojó la unión con el cuerpo del broquel.

A continuación dejo unas fotos del broquel realizado.


P.D.: Mi agradecimiento a Raúl y el resto de compañeros de la Sala Simón de Frías por su paciencia.

 




sábado, 24 de septiembre de 2022

Nemotecnias destreceras


Comparto unas breves nemotecnias de términos de destreza que escribió hace algún tiempo un tal "Francis de Abarca y Montoya" y para las mentes olvidadizas como la mía, de vez en cuando resultan de ayuda. En el documento aquí enlazado: Nemotecnias Destreceras

miércoles, 27 de julio de 2022

Broquel I.33 (acampanado)

Hoy publico uno de los proyectos más importantes para mí.

Resulta cuando menos curioso, que el tipo de broquel mostrado en la "Biblia" de la esgrima con espada y broquel (el manuscrito I.33), el tipo de broquel utilizado tanto por el "sacerdos" como por el "scolaris" sea prácticamente imposible de ver en la actualidad en nuestras prácticas de HEMA.

Por ello, dentro del trabajo que vengo realizando de reproducción de todas las tipologías de broquel, no podía dejar pasar este reto: construirlo y esgrimir con él. Así que, después de la labor previa de investigación y documentación, he realizado una reproducción con sus principales características funcionales.

Se trata de un broquel marcadamente acampanado y con el agarre bastante desplazado hacia el interior, que es lo que nos va a establecer las principales diferencias con otros tipos de broqueles de menor convexidad. En cuanto a la forma de la punta, silueta de la zona media, etc., los considero aspectos secundarios, es más, en el tratado intervinieron distintos ilustradores, y estos detalles varían según el ilustrador, pero las características principales citadas al inicio, se mantienen.

A diferencia de otros broqueles, nos vamos a encontrar que:

- La protección de la mano del broquel es máxima.

- Por la posición avanzada del asa, incluso permite alojar la mano armada en algunas ejecuciones. Hay posturas como la "krucke" (gracias Raúl Jimenez por tus enseñanzas) que con otros tipos de broqueles no encontraba una posición protegida de las manos, y con este tipo de broquel tienen todo el sentido del mundo.

- Esta situación del asa, muy cerca o en el mismo eje de gravedad permite un juego de orientación muy liviano

- La forma del asa (he tomado como referencia la de un ejemplar del museo de Ingolstadt) con un curvado convexo y el estrechamiento central, permite un control de orientación muy por encima del que me esperaba encontrar. Además, este estrechamiento guarda parecido con las ilustraciones del I.33

En breve publicaré contenidos más detallados sobre la esgrima con este tipo de broquel.

Una primera cuestión que puede dar a confusión, es que pareciera que en el I.33 se usan distintos tipos de broqueles: el acampanado y otros sencillos primigenios (planos con umbo). Esto no es así, siempre es este tipo de broquel acampanado el que se muestra. Tanto por el maestro como por el aprendiz:

Es una confusión generada por las perspectivas. Como en otros detalles de las escenas, los ilustradores (son varios a lo largo del libro) solo muestran perspectivas ortogonales, lo era muy propio de la época.

Este tipo de broquel acampanado, en cada proyección se ve así:

La evidencia de este planteamiento la tenemos en imágenes que forman parte del mismo "ludus" donde al mismo actor (en este caso el sacerdote) vemos su broquel en estas dos perspectivas:


Como comento en muchos de mis trabajos, en general, primo la parte funcional sobre la estética y además, es una preferencia personal dejar el acabado martilleado sin pasar lijadoras y pulidoras.

En cuanto a las dimensiones, tiene un diámetro de 29,5 cm, una profundidad del borde a la punta de 14 cm y el peso es de 975 gramos.

 Aquí comparto algunas fotos del peso y del proceso de fabricación.





domingo, 7 de noviembre de 2021

Targhetta da pugno



Llevaba tiempo detrás de reproducir este tipo de broquel: Targa en madera recubierta de piel.

Este verano tuvo la oportunidad de ver en vivo dos piezas en el Museo Civico Medievale de Bolonia, y fue el empujón que necesitaba para ponerme manos a la obra. 

Este tipo de Targa es muy tardía, se extiende hasta el S. XVI. Tal vez los últimos broqueles ante el avance de las espadas con guarniciones más completas y eficaces.

Es ligera, 995 grms. Su construcción y cubrimiento es suficientemente resistente para ser solvente en los asaltos, si bien mi opinión particular es que este tipo de broquel formaba más parte del armamento del ciudadano y noble que de el del soldado en el campo de batalla.

Normalmente estaban profusamente decoradas, he elegido el motivo de un San Jorge matando al ladrón, muy común en targas y escudos tipo pavés, con una invocación escrita de protección a San Jorge "Hilf Got Du Ewiges Wort dem Leibe hier, der Seele dort Hilf Ritter Georg".

Para el artesano es todo un reto, es necesario dominar disciplinas muy variadas para trabajar convenientemente la madera, hierro, piel, y hasta ilustración.

Está realizada en madera de abedul, cubierta por ambas caras con una piel de cabra natural y decorada con pluma caligráfica.

El agarre en es réplica de los que pude contemplar, es  increíblemente cómo y permite ejecuciones muy precisas.

Se corresponde con una tipología IId según la propuesta de Herbert Schmidt.

Adjunto algunas fotos del proceso, así como referencias históricas que he tomado de referencia.











A continuación, algunas fotos del proceso de construcción:
 

 












 

 

 

 

sábado, 14 de noviembre de 2020

Espada Tipo XV

La tipo XV es una de las espadas de mi trilogía favorita de medievales. Está dentro de las mas tardías, por lo que su orientación hacia el uso de la punta es clara, aunque por su diseño y reparto de masas mantienen todavía mucha presencia en los agregamientos.

Mi último trabajo ha sido el poder realizar una espada a mi gusto, con la ayuda de Héctor, el Preboste de Sala, pude hacer el diseño y la fabricación de la hoja fue de Artespada (Toledo), el resto ya corría de mi cuenta.

El resultado ha sido este, con un peso final de 1.150 grms con una fuerza de flexión de 14 Kg a una flecha de 5 cm, y punto de equilibrio estático a 11 cm de la cruz.

En su manejo cumple con las condiciones dinámicas de esta tipología, siendo muy ágil y pareciendo mucho más ligera que su peso real. Opté por una hoja larga porque no descarto retar a algún compañero ;) a punta y corte temprana vs tipo XV y broquel "Talhoffer" que es el perfecto compañero coetáneo de esta espada.

Dejo algunas imágenes del proceso, así como ejemplos de espadas originales que he tomado como referentes históricos.











jueves, 4 de junio de 2020

Marozzo Targa cuero




Tenía pendiente realizar este tipo de targa, que intuía, y así ha sido, lleva bastante más tiempo de ejecución del que parece a priori. Con esta situación de confinamiento que hemos estado viviendo, me decidí a acometerla. Y con este cerrar la serie de la tipología IId propuesta por Herbert Schmidt.

Estamos posiblemente ante la última evolución del broquel antes de que desapareciera, de hecho es interesante apreciar como en este tipo de targas, realizadas con la combinación de piel, cuero, madera y lienzos, ya la parte estética toma un papel relevante frente a la resistencia.

Una vez la tienes en la mano, es francamente ligera (775 grms) y de gran prestancia. La evolución de este tipo de broqueles sigue a la de la espada, que pasaría a ser complemento junto a la vestimenta que no debía deslucir. Incluso su uso sería más bien ocasional, por ejemplo para el uso frecuente que le damos en una sala, no envejecería precisamente muy bien versus una de acero. Posiblemente en la vida real por el contexto de la época ya sucediera así, su uso sería civil y fortuito, más que militar.

En este caso he usado solo cuero de gran grosor, en los referentes históricos hay combinaciones con láminas madera o múltiples capas de cuero. Adjunto algunas referencias históricas que he usado de inspiración y partes del porceso de fabricación.